Archive for 15/06/11

Una lepera en un avión

> > > Una lepera toma el avión a Nueva York con un pasaje en clase económica.

> > > Cuando sube al avión busca su asiento y se encuentra con los

> > > asientos de primera clase.

> > > Viendo que estos son mucho más grandes y confortables, decide sentarse

> > > en el asiento que tiene su número.

> > > La azafata revisa su billete y le dice a la chica que su asiento es

> > > de clase económica.

> > > La lepera responde:

> > > – Soy joven, lepera y bonita, y voy a sentarme aquí hasta llegar

> > > a Nueva York, y a mí nadie me mueve.

> > > Frustrada, la azafata va a la cabina y le informa al Capitán

> > > del problema con la pasajera.

> > > El Capitán envía al Copiloto a hablar con la lepera y le confirma

> > > que su asiento es de clase económica.

> > > La Chica responde:

> > > – Soy joven, lepera y bonita, y voy a sentarme aquí hasta llegar

> > > a Nueva York y que no se diga nada más.

> > > El Copiloto no quiere causar problemas por lo que se retira a

> > > la cabina para comentarle el problema al Capitán.

> > > El Capitán dice que su novia también es lepera y que él puede

> > > hacerse cargo del problema.

> > > Así que va a ver a la muchacha, le susurra algo al oído.

> > > Ella inmediatamente se levanta y dice:

> > > – Muchísimas gracias -… abraza al Capitán y se va a sentar a

> > > su asiento de clase económica.

> > > El Copiloto y la Azafata, quienes estaban observando alucinados

> > > la escena, corren a preguntarle al Capitán qué le había dicho a la

> > > lepera para convencerla.

> > > El Capitán les dice: – ¡Le dije que esos asientos no van a Nueva York!

Búscate un amante!!!!

Dr. Jorge Bucay.

Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente éstas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en que ocupar su tiempo libre.

En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas. Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:

“Depresión” y la infaltable receta del antidepresivo de turno. Si yo he llegado a conocer a estas personas es porque obviamente, no mejoraron y vinieron a verme buscando soluciones a su rosario de dolencias.

Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, es un amante!

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica! Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más. A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición:

– Amante es:”Lo que nos apasiona”. Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura,

en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando

es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente,

en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby…

En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar.

¿Y qué es durar? – Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás; es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia. Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

Termino este relato con sugerencia, más que una sugerencia; una súplica: Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, sé vos también un amante y un protagonista… de la vida. Piensa que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie. Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante…

¡¡¡Buena recomendación…qué os parece si lo intentamos.!!!

ella con su particular encanto…

http://www.youtube.com/watch?v=CrWN0-MuK38

Ahora sí que me presento como es debido 😛

Un pequeño adelanto…

El resto de las fotos las subiré a la sección Viajes. Espero que aportaciones como esta os empuje a haceros un blog para poder participar más activamente en Segundaplenitud como lo estoy haciendo yo. 🙂

Muse Uprising

Merece la pena entender la letra de esta canción.

¡¡¡Qué bonita es la vida!!!

Disfruta la vida en su plenitud y vive todos los dias como si fuese el último…

A %d blogueros les gusta esto: